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- Historia familiar de dislexia: padres, hermanos u otros familiares.
- Desarrollo motor normal o pequeñas desviaciones.
- Signos de hiperactividad o dificultades de atención.
- Puede haber un moderado retraso en el inicio de las primeras adquisiciones del lenguaje hablado.
- Déficits fonológicos.
- Falta de habilidad para recordar el nombre de series de cosas, como números o colores.
- Dificultad para aprender rimas o palabras que rimen.
- Dificultad para asociar sonido con letra (correspondencia fonema-grafema).
- Inversiones de números y letras, que pueden ser de fonemas dentro de una sílaba o de sílabas dentro de una palabra. Por ejemplo, "pardo" por "prado" y "cacheta" por "chaqueta".
- Omisiones de fonemas, principalmente en las sílabas compuestas e inversas.
- Confusiones de fonemas que, a veces, van acompañadas de lenguaje borroso.
- Movimientos gráficos invertidos. Nuestra grafía requiere el giro en sentido contrario a las agujas del reloj, pero hay niños que los hacen en el mismo sentido de las agujas.
- Retraso en la estructuración y reconocimiento del esquema corporal.
- Alternancia de días buenos y malos en el trabajo escolar.
- Confusiones en la pronunciación de palabras que se asemejan por su fonética.
- Confusión en el vocabulario que tiene que ver con la orientación espacial: abajo, arriba, atrás, adelante.
- Mayor aptitud para los trabajos manuales que lingüísticos.
- Generalmente el resto de los aprendizajes se producen sin problemas porque no precisan en esta etapa de lectura y escritura.
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