| Mª SOL JUSTO |
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Directora de La Marquesina Early Childhood Center (Valladolid)
Diplomada en Magisterio, quiromasaje y reflexología.
Orientadora familiar y Monitora pre y neonatal.
Secretaria general de AMEI.
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Mª Sol Justo ofreció la ponencia: INTELIGENCIAS MÚLTIPLES EN EL AULA DE EDUCACIÓN INFANTIL, durante el II Congreso FNCE, celebrado en Noviembre de 2.005.
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1. Desde el concepto de algunos profesionales sobre la concepción de la “inteligencia”, resulta chocante poder atribuirlo unido a términos como “musical” o “naturalista”. ¿Cómo lo justifica la teoría de las Inteligencias Múltiples?
¿Alguien duda de la inteligencia de Mozart o de Félix Rodríguez de la Fuente?
La Teoría de las Inteligencias Múltiples supone un auténtico reto para los educadores, los padres y las madres con una creencia anticuada sobre lo que significa ser inteligente.
Gardner y los seguidores de su teoría consideramos que el ámbito de la cognición humana debe abarcar una gama de aptitudes más universales, estoy convencida que los seres humanos hemos evolucionado para mostrar distintas inteligencias y no para recurrir de diversas maneras a una sola inteligencia flexible.
Los defensores de esta teoría definen la inteligencia como “la capacidad para resolver problemas o para elaborar productos que son de gran valor para uno o varios contextos comunitarios o culturales”. Esta visión plural de la mente parte de la base de que las personas disponemos de diferentes facultades y estilos cognitivos que son el resultado de la interacción de los factores biológicos, las circunstancias en las que vivimos y los recursos humanos y materiales de que disponemos.
2. ¿Aporta ventajas esta concepción de las capacidades humanas respecto a la visión más tradicional que se tiene sobre la inteligencia?, ¿Cuáles?
El objetivo de la educación del nuevo milenio no puede basarse sólo en la transmisión de informaciones y conocimientos. El niño o la niña ya no necesita ir a un centro escolar simplemente para “aprender”, porque los conocimientos están a su alcance fuera de la educación formal.
Desde este nuevo enfoque, se impone la reflexión sobre el protagonismo que se le otorga en los sistemas educativos a la formación del pensamiento lógico, a los logros lingüísticos y a los matemáticos, puesto que las estadísticas demuestran que los niños y niñas que destacan en estas materias en su etapa de formación no siempre alcanzan el éxito en su vida adulta.
La educación debe promover la formación del ser humano, estimularle para que “aprenda a aprender”, proveerle de recursos para que desarrolle el potencial de sus inteligencias y acompañarle en su proceso de maduración para que se desenvuelva en un contexto social al que pueda aportar su originalidad.
3. ¿Están la sociedad y las familias preparadas para oir con satisfacción que sus hijos suspenden en el colegio pero que tienen una gran “Inteligencia interpersonal”, por ejemplo?
No. No estamos preparados porque somos fruto de la educación que hemos recibido y de las presiones de los mensajes implícitos. Precisamente es la comunidad educativa la que debe reaccionar y hacer comprender al resto de la sociedad la relevancia de una formación multidimensional de la inteligencia. Si los niños o niñas suspenden en otras disciplinas, pero tienen un buen nivel de desarrollo emocional (interpersonal-intrapersonal), es posible transferir habilidades de estas inteligencias de modo que interioricen aprendizajes de otras áreas. Sin embargo, el niño o niña que obtiene buenos resultados académicos pero no dispone de un nivel adecuado de autoestima o es incapaz de empatizar, tarde o temprano tendrá “grandes suspensos en la vida”. Cabe preguntarse ¿qué deseamos para las nuevas generaciones?.
4. ¿Qué hacemos con las pruebas tradicionales para medir la inteligencia y con los C.I.?
Debemos presuponer que todos los niños y niñas son inteligentes de diversas maneras, independientemente del CI que resulte de la aplicación de las pruebas de lápiz y papel. Las pruebas tradicionales para medir la inteligencia son una referencia importante para predecir el éxito académico de los niños y niñas, pero no lo son tanto para presuponer su éxito en la vida. Precisamente la forma original de interacción entre las habilidades de las diferentes inteligencias compone un perfil intelectual único para cada ser humano, una forma original de aprender y un modo único de aplicar los aprendizajes en los diferentes contextos en los que se desenvolverá en la vida.
5. ¿Tenemos de adultos un poco de cada inteligencia o, para ello sería necesario trabajar cada una a una edad temprana?
Toda persona dispone de capacidad en todas las inteligencias y esta capacidad puede desarrollarse hasta alcanzar un nivel de competencia razonable en cada inteligencia. De hecho, para comprender verdaderamente la teoría de las IM en todas sus dimensiones y aplicarla con éxito en el entorno del aula es necesario que el educador la vincule a su propia experiencia. Si el educador distingue la naturaleza de sus inteligencias podrá identificar los puntos fuertes y los débiles al desempeñar su labor docente con los niños y niñas. Además, al determinar la calidad de sus propias inteligencias, el adulto puede buscar recursos para potenciarlas, de este modo será más fácil personalizar el contenido de la teoría y comprometerse en su aplicación de forma creativa.
A través de la teoría de las IM el educador puede observar también su estilo docente, ver las áreas en las que necesita mejorar y como convertirlas en fortalezas al darles la oportunidad de desarrollarse. Al incorporar a su programa una gama amplia de actividades que estimulan las inteligencias más descuidadas hasta el momento presente, activa las propias capacidades al tiempo que promueve las de los niños y niñas.
6. ¿Herencia o Medio?; ¿Genética o experiencias? ¿A qué se acerca más la teoría de las Inteligencias Múltiples?
Gracias a numerosas investigaciones realizadas en los últimos años, hoy podemos afirmar que las capacidades intelectuales son fruto de la herencia genética, sin embargo diferentes aspectos pueden ser modificados si se reciben los estímulos adecuados en los momentos idóneos del desarrollo. Esto, que se ha venido aplicando al concepto unidimensional de la inteligencia, es un principio básico referido a las capacidades de todas y cada una de las inteligencias.
7. Teniendo en cuenta que los niños aprenden de diferentes formas, ¿cómo debiera explicar un profesor una lección en clase?
El educador infantil es el docente que más y mejor desarrolla la teoría de las IM, aunque no se lo proponga. No obstante, conocer los fundamentos de la teoría supone aportar rigurosidad científica y un sistema de influencias para el logro de objetivos de la programación de modo que pueda promover el desarrollo de todas las potencialidades físicas y psíquicas del niño o la niña, es decir, que dirija las estrategias a la formación y el desarrollo de las diferentes inteligencias.
Ante cualquier actividad del aula, el educador puede poner en juego estrategias de diferentes inteligencias de forma que garantice la comprensión e implicación de todos los miembros del grupo. No es necesario utilizar estrategias de todas las inteligencias en todo momento ya que podría perder de vista el verdadero objetivo que se propone.
8. Y con los niños pequeños, ¿qué hacemos si vemos que no están desarrollando adecuadamente una o varias de las inteligencias detalladas?
Todo niño o niña posee habilidades nucleares en cada una de las inteligencias, porque forman parte de la herencia genética que recibe de sus antepasados. A excepción de casos puntuales, todos tienen capacidad para desarrollar las distintas inteligencias hasta un nivel razonablemente alto de competencia si reciben la estimulación adecuada.
Sabemos que las inteligencias interactúan entre sí de forma compleja, que trabajan juntas en el desenvolvimiento cotidiano del niño o la niña dentro de su contexto cultural. Por este motivo, debemos estimular y alentar para conseguir que los niños y niñas se entreguen a la actividad sin forzar o sobreestimular y mostrarles el modo de utilizar habilidades del área donde muestren más fortaleza para afrontar aprendizajes de sus áreas más débiles. Los pequeños motivados desean aprender siempre que se les planteen actividades y proyectos que constituyan una experiencia significativa de aprendizaje y se les de oportunidad de obtener algo de éxito en lo que realizan.
9. ¿Cómo sería físicamente un aula preparada para trabajar las inteligencias múltiples?
Lo verdaderamente importante es que el educador reflexione sobre todos los elementos educativos que facilita en el aula ya que este es el lugar donde se desarrollan la mayoría de actividades que dan lugar al aprendizaje, y extender estas observaciones al resto de espacios donde se realiza la labor docente (patio, sala multiusos, etc.).
El educador puede plantearse preguntas sobre factores y elementos que promueven o interfieren en el desarrollo de las habilidades de cada categoría:
Inteligencia lingüística: ¿El vocabulario que utilizo es adecuado al nivel de comprensión de todos los niños y niñas?, ¿Pongo especial atención en hablar despacio, de forma clara y procurando que el mensaje llegue a todos y cada uno de los niños y niñas?, ¿Tomo el tiempo necesario para hablar con cada uno en exclusiva?, ¿Hay suficiente material lingüístico (cuentos, libros, revistas, cuentos grabados, etc.)?.
Inteligencia lógico-matemática: ¿Aprovecho al máximo los períodos de mayor atención y concentración de cada uno?, ¿Propongo actividades para que investiguen y experimenten introduciéndoles en el mundo de la ciencia y de la matemática?, ¿Tomo el tiempo necesario para comprender sus representaciones y responder a sus preguntas? ¿Permito el tiempo suficiente para concluir las actividades, o algún niño o niña no las concluye habitualmente para pasar a otro tipo de actividad?.
Inteligencia espacial: El mobiliario del aula, ¿está dispuesto de forma que se pueda acomodar a las distintas necesidades de aprendizaje o se mantiene siempre estático?, ¿la decoración del aula es atractiva o aburrida?. ¿Los colores del techo, las paredes y el suelo son estimulantes o adormecen?. ¿La iluminación es adecuada para refrescar sus mentes?. ¿Hay plantas o mascotas?. ¿La decoración de las paredes ofrece una variedad de experiencias visuales (reproducciones de obras de arte, ilustraciones, caricaturas, ilusiones ópticas, murales temáticos, etc.?, ¿Hay sensación de espacio para que los niños y niñas puedan moverse o se sienten tensos porque el mobiliario “lo ocupa todo”?.
Inteligencia cinético-corporal : ¿Ofrezco suficientes oportunidades para que se muevan con libertad por el aula?, ¿me preocupo de averiguar si el desayuno, almuerzo y merienda que toman los niños y niñas es saludable para que mantengan sus cuerpos activos y sus mentes despiertas?, ¿hay en el aula reproducciones de esculturas y artesanías que puedan tocar con libertad?, ¿tienen bastantes oportunidades para imitar, actuar y dramatizar?.
Inteligencia musical : En el entorno del aula ¿hay ruidos constantes que interfieren con el aprendizaje (máquinas industriales, coches, camiones, autobuses, aviones que pasan cerca, timbres, etc.)?, ¿hay un entorno auditivo que promueva el aprendizaje (silencio, música de fondo, ruidos ambientales que no perturban, etc.)?, ¿utilizo una voz monótona o varío los tonos, la intensidad, el énfasis y la inflexión?, ¿programo suficientes audiciones musicales (música clásica, melódica, actual, folklórica, etc.)?, ¿canto diariamente con los niños y niñas?, ¿hay suficientes materiales musicales en clase (timbres, cascabeles, campanillas, flautas, panderetas, armónicas y otros instrumentos musicales, grabaciones de sonidos de la naturaleza, ambientales, cantos de pájaros, etc.)?.
Inteligencia interpersonal: ¿Fomento en el aula el clima de confianza suficiente para que los niños y niñas desarrollen sentimientos de pertenencia al grupo y actitudes de respeto, colaboración, solidaridad, ayuda, etc.?, ¿el aula está excesivamente normada o se establecen las pautas lógicas de respeto y convivencia?. ¿Permito que participen los niños y niñas en el establecimiento de normas?, ¿establezco procedimientos adecuados para la resolución de conflictos?, ¿me preocupo de que los niños y niñas conozcan y respeten la diversidad?, ¿soy un modelo adecuado de comportamiento social positivo?, ¿tengo en cuenta en el programa la interiorización de valores humanos?, ¿estimulo el entusiasmo de los niños y niñas por participar de forma activa en actividades grupales?.
Inteligencia intrapersonal: ¿Me preocupo de ofrecer experiencias diarias que estimulen el concepto de sí mismo de cada uno de los niños y niñas (refuerzos positivos, reconocimiento sincero de sus cualidades, valoración de sus logros, etc.?, ¿utilizo demasiado la negación, las desaprobaciones, los juicios de valor personal, etc., que ofrecen experiencias negativas a los niños y niñas?, ¿ofrezco posibilidades para que exterioricen sentimientos y emociones sin censurarlos?, ¿les facilito formas positivas de encauzar las “explosiones emocionales”?, ¿les brindo ocasiones para que realicen actividades de forma independiente?. ¿Respeto sus ritmos?, ¿pueden elegir con libertad como prefieren aprender o, tras establecer su perfil intelectual, presupongo que optará por un tipo de estilo de aprendizaje y trato de dirigirle?.
El educador puede trabajar cualquier método que le parezca oportuno (Unidad Didáctica, Talleres, Rincones, Proyectos, etc.), ya que la teoría de las I.M. no es una metodología sino una concepción o filosofía de la educación. Necesita poner especial interés en garantizar que el entorno del aula garantice a los niños y niñas la oportunidad de participar en un aprendizaje totalmente activo y disponer el máximo de variedad de situaciones para que cada uno desarrolle su propio estilo de aprendizaje.
El “Proyecto Spectrum” (Grupo Zero de Harvard) afirma que la teoría de las I.M. sugiere que la organización del aula se realice de manera que diferentes zonas se dediquen a inteligencias específicas, creando áreas o centros de interés “acogedores de las inteligencias”.
10. ¿Qué consejos básicos debieran darse a unos padres dispuestos a colaborar con un centro escolar que trabajara las inteligencias múltiples?
Para llevar a cabo correctamente esta labor conjunta Centro-familia, es necesaria la comunicación y coordinación entre los padres, las madres y el educador. El equipo docente del Centro puede ofrecer apoyo, información, formación, asesoramiento y comprensión a la familia, convirtiendo a los padres y las madres en los principales colaboradores del proyecto educativo que se pretende desarrollar.
El padre y la madre son las personas más expertas para valorar las inteligencias del niño o la niña porque desde que ha nacido han aprendido a conocerlo día a día. Observan como crece y como aprende en diferentes circunstancias y también como utiliza habilidades de las distintas inteligencias para resolver los problemas que le plantea la vida cotidiana.
Sin embargo, debemos recordar que las expectativas del padre o la madre en ocasiones impiden que los hijos o hijas revelen sus tendencias intelectuales. Muchos progenitores esperan y desean que el niño o la niña se dedique a lo mismo que se dedican ellos, o bien les presionan para que hagan lo que ellos no pudieron o no tuvieron oportunidad de hacer. Si un niño o niña desea ser pintor pero su familia quiere que sea abogado por ejemplo, el padre y la madre estimularán su inteligencia lingüística en detrimento de la inteligencia cinético-corporal o espacial. Estas influencias familiares casi siempre están implícitas en las actuaciones cotidianas generando sentimientos y emociones en el niño o niña que le llevan a no querer defraudar a su padre y a su madre.
11. SUGERENCIAS SOBRE JUEGOS, JUGUETES Y ACTIVIDADES EN EL AMBITO FAMILIAR
Además de otras actividades específicas, los educadores pueden ofrecer sugerencias acerca de cómo la familia puede estimular las habilidades de las diferentes inteligencias. A continuación indico un ejemplo con una pequeña muestra de juegos y actividades para desarrollar en el ámbito familiar.
INTELIGENCIA LINGÜISTICA
• Charlas en familia, conversar sobre cualquier tema interesante para el niño o la niña.
• Leer cuentos. Realizar preguntas sobre los personajes y el argumento.
• Juegos con palabras.
• Cuentos grabados en casetes.
• Memorizar poemas cortos o retahílas.
• Grabar la voz del niño o niña y reproducirla.
• Juegos de seguir instrucciones.
• Elaborar carteles de lectura.
• Contar historias y narraciones.
• Escribir y leer con el niño o la niña.
INTELIGENCIA LOGICO-MATEMATICA
• Explicar como funcionan los juguetes y las máquinas simples.
• Jugar con números y cantidades.
• Explicar las relaciones causa-efecto de manera sencilla.
• Juegos y rompecabezas lógicos.
• Juegos matemáticos.
• Actividades de ingenio.
• Estimular el pensamiento crítico.
• Crear códigos.
• Visitas a museos sobre la ciencia.
INTELIGENCIA ESPACIAL
• Usar símbolos gráficos para algunas actividades cotidianas.
• Utilizar fotografías, vídeos, diapositivas, películas, juegos de ordenador, etc.
• Rompecabezas de imágenes, laberintos.
• Lectura de imágenes.
• Materiales plásticos (pinturas, témperas, acuarelas, etc.)
• Estimular el gusto por el arte.
• Jugar a “soñar despierto”.
• Juegos de construcción tridimensional.
• Realizar puzzles y collages.
• Dibujar.
• Utilizar cuadros, mapas y gráficos.
• Estimular el pensamiento visual.
• Experimentar el reconocimiento de imágenes.
• Experimentar con colores.
INTELIGENCIA CINETICO-CORPORAL
• Juegos cooperativos y competitivos que impliquen actividad física.
• Actividades deportivas.
• Juegos de comunicación corporal.
• Actividades de mimo y expresiones teatrales.
• Cocinar, cuidar el jardín, colaborar en la limpieza de la casa.
• Experiencias y materiales táctiles.
• Juegos de manipulación y actividades manuales.
• Actividades de artesanía.
• Herramientas para construir.
• Bailes y danzas.
INTELIGENCIA MUSICAL
• Cantar, tararear, silbar.
• Utilizar instrumentos musicales.
• Escuchar sonidos de instrumentos de percusión, viento y cuerda.
• Jugar a “adivinar sonidos”.
• Utilizar música de fondo para otras actividades.
• Cantar todo el grupo familiar.
• Seguir ritmos.
• Audiciones de melodías para diferentes estados de ánimo.
• Establecer códigos musicales para las actividades cotidianas.
• Audiciones de música clásica.
• Aprender canciones tradicionales de diferentes culturas.
• Inventar cantos o raps.
INTELIGENCIA INTERPERSONAL
• Fomentar la interacción con personas fuera de la familia nuclear.
• Ayudar y enseñar a hermanos u otros niños y niñas más pequeños.
• Fomentar valores positivos.
• Juegos cooperativos.
• Compartir con otros miembros de la familia.
• Participar en fiestas y reuniones sociales.
• Imitar modelos de comportamiento social positivo.
• Resolución de conflictos de forma pacífica.
• Actividades de juego simbólico.
• Juegos de imitación de roles.
• Oportunidad de cuidar de un hermano pequeño, una mascota o una planta.
INTELIGENCIA INTRAPERSONAL
• Fomentar el juego independiente.
• Compromiso con las elecciones.
• Opciones para colaborar en las tareas de la casa.
• Actividades que permitan la expresión de emociones.
• Estimular el que hable de sí mismo.
• Actividades para conocer sus posibilidades y limitaciones.
• Situaciones y actividades para incrementar la autoestima.
• Expresión libre de sentimientos.
• Independencia en las actividades cotidianas.
• Situaciones para desarrollar el auto-cuidado y la autoprotección.
• Juegos que incrementan la resistencia a la frustración.
• Posibilidades de exteriorizar solidaridad, respeto, comprensión, compasión y otros valores.
INTELIGENCIA NATURALISTA
• Cuidar el jardín y disfrutar del inmenso ecosistema de seres vivos que habitan en él (césped, plantas, hormigas, etc.).
• Aprender a apreciar juntos el disfrute de ambientes naturales (bosque, montaña, playa, etc).
• Visitas a zoológicos, planetarios, museos de ciencias naturales, etc.
• Realizar actividades deportivas en el campo.
• Responsabilizar del cuidado de plantas y animales en el hogar (perro, gato, hámster, pájaro, peces, etc.).
• Inculcar el respeto al medio ambiente en las actividades cotidianas.
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